Desafío en altura: rehabilitación estructural de 15 plantas frente al mar Mediterráneo

Rehabilitación

Fecha del proyecto: 2026

La transformación del edificio Pintor Solana

Construido en 1975 con una característica planta en forma de herradura, el edificio Pintor Solana es todo un emblema arquitectónico de Benidorm. Sin embargo, su privilegiada ubicación a escasos 300 metros de la costa lo expuso durante décadas a un enemigo implacable: la agresividad química y constante del ambiente marino. La intensa humedad salina provocó una severa oxidación en las armaduras metálicas internas, lo que se tradujo en grietas y un riesgo real de desprendimientos en los frentes de forjado, pilares y antepechos de los balcones. Este escenario comprometía no solo la estética, sino la seguridad de los vecinos y la propia vida útil del inmueble.

Una intervención integral para devolver la máxima seguridad y revalorizar este emblemático complejo residencial de Benidorm.

Para atajar este complejo desafío, SK Rehabilitación ejecuta una solución técnica de alto rendimiento. En primer lugar, se sanean los frentes de forjado afectados, descubriendo el acero oxidado para tratarlo. Así se reconstruyen los volúmenes perdidos con SikaRep 2400, un mortero tixotrópico de clase R4. Lejos de ser un simple parche, el uso de este material de altísima resistencia devuelve la capacidad de carga original al esqueleto del edificio, garantizando una durabilidad estructural inquebrantable a largo plazo. Además, para proteger las zonas de remate contra futuras filtraciones, colocamos albardillas de hormigón polímero de nula porosidad.

Otro paso fundamental es la eliminación de las barandillas originales de hierro, cuyos anclajes oxidados reventaban las fachadas. Las sustituimos por barandillas de aluminio lacado, erradicando para siempre los altos costes crónicos de mantenimiento y dotando a las terrazas de una seguridad total. Por último, protegemos la fachada envolvente con un nuevo revoco continuo de mortero de cal armado con fibra de vidrio.

El resultado de esta rehabilitación va mucho más allá de un lavado de cara. Al neutralizar las patologías internas y renovar los revestimientos exteriores, hemos logrado frenar el desgaste del edificio Pintor Solana, prolongando drásticamente su vida útil.

La comunidad de propietarios va a disfrutar de una tranquilidad absoluta y de una revalorización inmediata de sus viviendas, listas para resistir el clima mediterráneo durante muchas más décadas.